Epónimos médicos


Ulcera de Curling

Thomas Blizard Curling

(1811-1888)


Tras la muerte de John Hunter en 1793 quedó en el reino Unido un grupo de cirujanos de gran altura que protagonizaron en buena medida el desarrollo de esta disciplina hasta practicamente concluir el siglo. Uno de sus discípulos fue William Blizard (1743-1835), que figura entre los primeros que trataron el bocio cortando parte del aporte sanguíneo que recibe. Su sobrino, Thomas Curling, que siguió sus pasos, dio nombre a una úlcera, aunque sus principales aportaciones estuvieron relacionadas con los campos de la proctología y de las enfermedades del testículo. Vivió de cerca el extraordinario desarrollo de la anatomía patológica por un lado, y de la revolución quirúrgica, por otro.
Thomas B. Curling nació en Londres el día de Año Nuevo de 1811. Su padre era secretario de los Commissioners of Customs de su Majestad. Su madre era hermana, como hemos dicho, de Sir William Blizard, fundador de la escuela médica del The London Hospital. A través de las influencias de su tío ingresó en este centro como aprendiz de cirujano a la edad de 23 años, asistiendo a las clases que se impartían allí así como a las que tenían lugar en el hospital St. Bartholomew. En 1832 fue elegido miembro de Royal College of Surgeons y en 1834 ganó el Annual Jacksonian Prize con un tratado sobre el tétanos (A treatise on tetanus..., London, J.G. & F. Rivington, 1836). Ese mismo año fue nombrado cirujano asistente y durante los siete que siguieron se dedicó al estudio de la anatomía patológica llevando a cabo numerosas necropsias. De esta etapa quedan algunos de sus escritos sobre tumoraciones quísticas serosas del pecho, sobre las afecciones de la vejiga en casos de paraplejia, nevus faciales, etc.
En el año 1841 fue nombrado profesor de cirugía y encargado de supervisar los servicios quirúrgicos para pacientes externos del Hospital. Para hacernos una idea del London Hospital en esta época podemos decir que en 1840 contaba con 314 camas y gran número de pacientes externos. La plantilla de profesionales estaba compuesta por tres médicos, tres cirujanos, y tres asistentes para cada disciplina. Residían en él un farmacéutico, un médico, dos cirujanos y dos auxiliares. El centro registró una gran actividad en comparación con la escasez de personal. Ese mismo año, por ejemplo, tuvieron que atender a unos 3.339 enfermos ingresados y a unos 10.000 de forma ambulatoria. Curling llegó a vivir en el Hospital y, a pesar del inmenso trabajo, en 1841 publicó Observations on the structure of gubernaculum and the descent of the testis in the foetus, que fue el inicio de una de sus especialidades.
En 1842 presentó ante la Royal Medical-Chirurgical Society el trabajo en el que hace la descripción de la úlcera que lleva su nombre: On Acute Ulceration of the Duodenum in Cases of Burns. Allí dice:

"En ninguna parte del canal digestivo son las enfermedades tan oscuras, tanto en lo que se refiere a sus causas y a su diagnóstico, como en el duodeno; en la medida en que los siguientes casos de ulceración de esta porción del intestino delgado en relación con

quemaduras puede resultar de interés, pues arrojan luz sobre su patología y despiertan la atención hacia una fuente de peligro que generalmente no suele sospecharse, tengo el placer de cumplir con los deseos del Presidente en someterlas a la consideración de esta Sociedad"

La llamada úlcera de Curling es, por tanto, un úlcera de estrés en el duodeno a consecuencia de quemaduras graves en una amplia superficie corporal. Se trata de auténticos ulcus agudos, poco extensos, pero profundos, que pueden llegar hasta la serosa peritoneal. Según los historiadores Garrison y Morton, no fue el primero en describir este tipo de lesión, pero sí el primero en dar sentido a los materiales anteriormente publicados y a sus propias observaciones.
Un año después, en 1843, fue becario del Colegio de Cirujanos y publicó A practical treatise on the disease of the testes and of the spermatic cord and scrotum (London, S. Higley) del que aparecieron varias ediciones en distintos idiomas convirtiéndose en el tratado de referencia sobre el tema durante la época.
Como cirujano del siglo XIX le tocó vivir los comienzos de la anestesia, tema del que habló en la conferencia de apertura de la Sociedad Hunteriana (The advantages of ether and chloroform in operative surgery, London, S. Highley, 1848).
Más tarde, en 1849, sustituyó en su puesto del London Hospital a su tío W. Blizard. Al año siguiente describió en la revista Medico-Chirurgical Transactions, dos casos de ausencia del tiroides relacionados con un desarrollo cerebral defectuoso. Esta descripción del cretinismo se adelantó, según algunos, a la realizada por otros autores, entre ellos Gull, en 23 años. Garrison y Morton llaman la atención al respecto. En 1851 publicó un libro que acabó convirténdose en el manual más utilizado sobre la materia, Observations of the Diseases of the Rectum (London, S. Highley) que se reeditó en los años 1855, 1862 y 1876. En él se detiene de forma pormenorizada en la descripción del instrumental proctológico y describe la patología, la clínica y el tratamiento de muchas alteraciones anorectales. Este fue otro de los campos en los que Curling hizo más contribuciones.
Su fama y reputación creció de forma extraordinaria. Se dice de él que era alto, delgado, pálido, en extremo puntual y metódico. Aunque recto, y honesto, también se asegura que tenía "gran corazón". Parece que como profesor y como cirujano no fue extremadamente brillante, pero fue un autor prolífico e hizo aportaciones singulares a la historia de la medicina. Aparte de su labor científica y profesional desempeñó muchos cargos. Fue, por ejemplo, secretario de la Royal Medico-Chirurgical Society entre 1845 y 1846 y presidente entre 1871 y 1872. Formó parte del Consejo del Royal College of Surgeons entre 1864 y 1880 y llegó a ser su presidente en 1873. Murió en Cannes en 1888 debido, probablemente, a una neumonía a la edad de 77 años.

José L. Fresquet Febrer. Profesor titular de Historia de la Ciencia. Universidad de Valencia.

Bibliografía
-Bett, W.R. (1948). Some thyroid pioners. The Medican Bookman and Historian, 2, 159-160.
-Curling, T.B. (1842). On acute ulceration of duodenum in cases of burn. Trans. Med. Chir. Soc., 25, 260 y ss.
-Lamb, F.S.; Silva, Y.J.; Walt, A.J. (1971). Thomas Blizard Curling. The man and the ulcer. Surgery, 69 (4), 646-649.
-Morton, L.T. (1970). A medical bibliography (Garrison and Morton). 3ª ed., Edinburgh, Morrison and Gibb.
-Nicholls, R.J. (1976). Thomas Curling and his practice of proctology. Annals of the Royal College of Surgeons of England, 58, 482-485.

| Home | |Lista de epónimos |