| Epónimos médicos
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Cisura, conducto, ligamento... de Bichat![]()
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Para Bichat era importante encontrar "realidades simples", como en química son los cuerpos simples, en las estructurtas enfermas. Se trataba de buscar "tejidos" (formaciones anatómicas irreductibles a otras más elementales y de naturaleza constante). Para ello disecaba con cuidado los órganos y sistemas compuestos, hasta obtener fragmentos sensorialmente homogéneos; los sometía después a ensayos de tipo experimental como la desecación, putrefacción, ebullición, maceración, adición de sustancias ácidas y básicas, comparaba resultados, etc. Las caracteísticas de los tejidos simples son para Bichat: la forma en que suelen presentarse, por su organización o constitución interna (dureza, color, densidad, elasticidad). Por su desarrollo embriológico (tema que desarrolló muy poco), y por sus propiedades del tejido o "vitales". Respecto a estas últimas, las del tejido, dependerían de su organización material (extensibilidad a la tracción y retractibilidad espontánea). Las vitales serían la expresión de la diferencia de la "fuerza vital" del individuo que adopta en cada tejido. Por tanto, el tejido es para Bichat tanto unidad morfológica como fisiológica. Para él, los órganos serían combinaciones de tejidos elementales distintos que, al combinarse sus actividades vitales, darían como resultado su función propia. En el esquema lainiano de las tres mentalidades (anatomoclínica, fisiopatológica y etiológica) en las que descansa la estructura de la patología y la clínica contemporáneas, podemos afirmar que el programa anatomoclínico fue formulado por Bichat en 1801, cuando afirmó que la medicina alcanzaría rigurosidad científica cuando se estableciera una relación cierta entre la observación clínica de los enfermos y las lesiones anatómicas que la autopsia descubre después de la muerte. Si con anterioridad la lesión se subordinó al síntoma, incluso en la obra de Morgagni, a partir de ahora será al revés. A pesar de la temprana muerte de Bichat, su obra se difundió con rapidez. La noción de tejido fue aceptada y hoy podemos afirmar que la histología ha llegado a ser una disciplina primordial en el seno de la medicina contemporánea. Entre las estructuras que llevan su nombre hemos encontrado las siguientes: -Cisura o hendedura cerebral de Bichat (fissura transversa cerebri): surco profundo, impar, en forma de herradura cóncava hacia delante, situada en la base del cerebro, por el cual penetra la piamadre para formar la tela coroidea y los plexos coroideos. Su parte media está por debajo del rodete del cuerpo calloso y sus porciones laterales separan, a cada lado, la circunvolución del hipocampo del péndulo cerebral y del cerebro intermedio. -Conducto de Bichat o conducto aracnoideo: pasaje situado debajo del aracnoides para las venas de Galeno. -Ligamento de Bichat: fascículo inferior del estrato superficial de los ligamentos sacroilíacos posteriores. -Membrana o túnica de Bichat: túnica íntima de los vasos. José L. Fresquet. Universitat de València. Bibliografía: |
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