James P. Paget (1814-1899)
En la Inglaterra de la época victoriana corría un dicho que decía: “que te diagnostique Paget y que te opere Fergusson”, lo que indica la popularidad y el nivel científico que alcanzaron estos dos cirujanos londinenses. Tal día como hoy, pero de 1899, fallecía en Londres James Paget.
James P. Paget nació el 11 de enero de 1814 en la ciudad de Great Yarmouth, Norfolk. A los 16 años fue ayudante de Charles Costerton, un cirujano y boticario local. Estudió y ejerció en el St. Bartolomew Hospital de Londres. Cuando era estudiante encontró unas lesiones en el músculo de un cadáver que disecaba. Cuando las estudió al microscopio observó unos parásitos encapsulados que más tarde fueron denomindos Trichina spiralis por el anatómico Richard Owen. Obtuvo la graduación en 1836 con una tesis sobre el gánglio óptico y sus conexiones anatómicas y, el mismo año, ingresó en el Royal College of Surgeons. Entre 1837 y 1843 fue conservador del Museo anatómico del Colegio de Cirujanos.
En 1851 inició la práctica privada que le reportó fama y dinero. A su habilidad manual unió un buen ojo clínico y sus aportaciones al conocimiento anatomopatológico de algunas enfermedades. Prueba de ello es su obra Pathological catalogue of the Royal College of Surgery (Londres, 1882). Fue muy amigo de Rudolf Virchow y defensor de la patología experimental. Su nombre quedó unido a la osteítis deformante y una variedad del carcinoma de mama.
Paget fue quizás el primero en cuestionar la conveniencia de la cirugía radical de mama en relación al tiempo de supervivencia y la calidad de vida. Halló una mortalidad del 10% en 235 pacientes operadas, y una recurrencia en todos los casos en los primeros ocho años. En 139 pacientes con carcinoma “escirroso” observó que vivieron más tiempo las enfermas no intervenidas que las operadas. En 1874 describió el cáncer mamario, ahora llamado “enfermedad de Paget de mama”: On disease of the mammary areola proceeding cancer of the mammary gland. Podemos destacar el hecho de que se refiriera a una teoría “constitucional” del cáncer, basada en la coexistencia de dos condiciones: una predisposición constitucional o heredada que “favorece la recepción del ímpetu neoplásico” y la segunda, “una causa excitante”, diseminada a través del sistema vascular. Hizo notar que si en la formación del cáncer predominaba el factor constitucional era poco probable que se curara con cirugía; si, por el contrario, prevalecía la causa excitante, el tumor se encontraba por lo general localizado y era posible curarlo con una resección.
En 1877 publicó On a form of chronic infflamation of bones, donde describe la inflamación en el hueso y la deformación secundaria que se produce en él.
Fue médico real, vicecanciller de la Universidad de Londres, baronet desde 1871, y en 1874 fue nombrado presidente del Royal College of Surgery. En 1871 tuvo que abandonar el ejercicio en el St. Bartolomew debido a una infección que contrajo durante una investigación postmortem que a punto estuvo de llevarle a la muerte, aunque no abandonó la práctica privada.





