Lorenzo Bellini (1643-1704)
Tal día como hoy, pero de 1704, moría en Florencia, Lorenzo Bellini. Nació en esta misma ciudad el 3 de septiembre de 1643. Pertenecía a una familia que se dedicaba a los pequeños negocios, beneficiados por el duque Ferdinand II de Toscana. Estudió en la Universidad de Pisa donde se formó en filosofía y matemáticas con personajes como Giovanni Alfonso Borelli. Fue profesor de la Universidad de Pisa y desempeñó la cátedra de anatomía. Más tarde marchó a Florencia como médico del gran duque Cosimo III. También fue médico consultor del papa Clemente XI.
Estuvo Influido por Giovanni Alfonso Borelli, introductor del modelo físico-matemático en la investigación médica y biológica, y por el ambiente de la Accademia del Cimento de Florencia.
A la temprana edad de diecinueve años comenzó a estudiar la estructura microscópica del riñón. Realizó el doble descubrimiento de una estructura canalicular de este órgano y de una red sanguínea en la superficie de la víscera. Localizó en los sinuli de la red superficial la triple conjunción entre arterias, venas y túbulos urinarios. La secreción de la orina es la consecuencia mécanicamente necesaria de la diversa amplitud y configuración de los conductos (túbulo y vena) que se separan en el sinulus. El túbulo urinario es permeable a las partículas de la serosidad superflua, e impermeable a las partículas de la sangre venosa, porque tiene figura y amplitud proporcionadas para las primeras, y desproporcionadas, en cambio, para las segundas. Una proporción análoga es la que existe entre las venillas y las partículas de la sangre venosa. Sin recurrir a facultades de orden vitalista, las leyes de la física, por sí solas son suficientes para explicar la aspiración de la serosidad superflua por obra del fino túbulo belliniano: se trata del fenómeno de la “capilaridad” que en aquel tiempo llamó profundamente la atención de los Académicos del Cimento y, sobre todo, de Borelli. En su obra Exercitatio anatomica de structura et usu renum (Florentiae, ex typ sub signo Stellae, 1662), Bellini demostró, pues, que la estructura renal no es un parénquima homogéneo, sino que está integrada, sobre todo, por un conglomerado de túbulos en los que se realiza la excreción de la orina.
Otra de sus obra importantes fue Gustus organum (Bononiae, typis Pisarrianis, 1665), aunque la intención de la obra era describir la sensación gustativa de acuerdo con los principios corpusculares, nos ofrece una extraordinaria descripción microscópica del órgano del gusto.
Bellini hizo uso de interpretaciones iatroquímicas de la enfermedad en De urinis et pulsibus, de missione sanguinis, de febribus, de morbis capitis et pectoris opus (Bononiae, 1683). No obstante, lo más decisivo en su patología de la inflamación y de la fiebre es siempre un transtorno mecánico en el movimiento de la sangre (estancamiento o congestión), secundario a presuntas anomalías en el roce del líquido circulante con la pared del vaso. Según algunos autores, en De urinis, parece que Bellini se inspiró en la obra de Thomas Willis.
Más tarde redactó animado por Pitcairne (1652-1713), Opuscula aliquot, un conjunto de estudios que publicó en 1695. Por entonces su figura había ganado ya una considerable reputación en varios países. A través del mismo Pitcairne, que estuvo en Leiden, le llegó a Boerhaave el interés por Bellini, aunque este aspecto está en discusión. Por otro lado, sus ideas en Inglaterra estuvieron muy de moda entre 1710 y 1730, cuando se estaba construyendo una “teorría newtoniana de la economía animal”.





