Estamos de cumpleaños: tres años de blog
Ayer hizo tres años del ¡hola mundo! de este blog.
¡Hola mundo! es la típica expresión que escribe un programa informático simple, generalmente en pantalla, para demostrar de forma rápida que un lenguaje de programación funciona. Es el típico primer ejercicio.
Durante este tiempo he estado escribiendo posts con más o menos regularidad en función del tiempo que me ha dejado el trabajo académico, de investigación y de gestión. Ha habido momentos de desánimo y también de optimismo. Es difícil escribir sobre un tema tan específico y para un público tan diverso. No olvidemos, sin embargo, que un blog es, por lo general, algo muy personal y, por ese motivo muchas veces, se convierte en una libreta donde uno va anotando cosas que le resultan interesantes. Como todo en la red, esas anotaciones o entradas pueden ser de utilidad para alguien. No obstante, he intentado mantener cierta coherencia alternando temas de interés historicomédico, médico y académico, con alguna que otra dosis de tecnología de la información y comunicación.
Mi experiencia con los blogs ha ido cambiando. Al principio fue una novedad, pero a lo largo de los años se han convertido para mí en una fuente de información, de opinión y de recursos. Es ya una costumbre leer de forma asidua mi selección de favoritos. Los hay de noticias generales, de libros, de tecnología, de diseño, de opinión, etc. Me proporcionan información que no se encuentra en los medios tradicionales pero que a mí me interesa. No es extraño que la prensa y la televisión miren con cierto recelo este fenómeno. La guerra de Irak supuso un fuerte estímulo a los blogs. Ofrecían una información alternativa a la de los medios hasta ahora habituales.
En este tiempo he visto cómo los blogs crecen, desaparecen, atraviesan periodos de crisis, rebrotan o cambian de tema. Al fin y al cabo son un reflejo de la vida. Los hay que obedecen al sentimiento de demostrar al mundo lo que uno sabe, los hay con fines “terapéuticos”, los que persiguen beneficios económicos, los que alientan determinadas causas, los que hacen literatura, etc. No hay que olvidar tampoco los blogs que se ocupan de temas muy variopintos que nunca han merecido la atención de nadie, pero que unen a la gente dispersa interesada en ellos.
Una buena parte de los blogs son el resultado de la actividad de personas muy metidas en la red. De esas que comparten todo a cambio de nada. De esas que elaboran sus blogs de forma natural y reciben comentarios también de forma natural. Lo más alejado del mundo académico. Quizás este sea uno de los motivos por el que los blogs discurren al margen del mundo académico y del de la investigación, aunque opioniones autorizadas tratan de influir para que se tengan en cuenta como medio de comunicación y como espacios de debate abiertos.
¿Quién de la Academia hubiera apostado hace dos o tres años por YouTube? Hoy se ha convertido en uno de los sitios más visitado de la red. Si alguien quiere decir algo que llegue al mayor número de personas, es el medio adecuado. Muchas universidades han apostado por este medio y cuentan ya con canales propios. Clases que se imparten en centros de prestigio pueden ser vistas por cualquiera, igual que las conferencias.
Mi blog está muy ligado a la página sobre historia de la medicina que mantengo desde hace más de diez años. Google le otorga a ambos un page-rank de 5, lo que no está nada mal, aunque esto no es importante para mí. De hecho la mayor parte de personas que llegan a mis páginas, incluido el blog, lo hacen de la mano del buscador Google. Más de seis mil enlaces apuntan a alguno de los posts o de las páginas de mi sitio. Esto sí que me satisface. Uno de tantos sitios que evalua, señala que: “Good work; your site is making an impact, having broken the 50th SiteRank percentile. Persistence and hard work have paid off, creating a site with excellent visibility and earning potential… With SiteRank over the 50th percentile, your site, your site is poised to start earning significant income and is limited only by the creativity you apply to monetizing your traffic. A five digit valuation is easily within reach if you can capitalize on this potencial”. Para un sitio de estas características no está mal. De momento sí que tengo claro que no tengo la intención de insertar publicidad.
Según Alexa, la mayor parte de los usuarios de mis páginas proceden de México, 40,1%, seguida de España (14,5%), Argentina (7%), Venezuela (7%) y Colombia (6,4%). Según Google Analytics, para el blog (el último mes, por ejemplo), la mayoría de las visitas proceden de España o de México, seguida de Perú, Venezuela, Argentina, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Chile y Puerto Rico. Las que vienen de España lo hacen de Madrid, en primer lugar, seguido de Valencia, Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Murcia, Granada, Málaga, La Coruña y Almería.
Hace unos dos meses cambié el nombre del blog por el de “Historia, medicina y sociedad”, clásica expresión entre los historiadores de la medicina, que refleja mejor los contenidos. Incluso los temas de nuevas tecnologías, que ya se integran en todos los ámbitos del saber, tienen cabida.
Seguiremos adelante y trataremos de incluir novedades y mejores contenidos en la medida que podamos. Gracias a todos aquellos que, de una forma constante o esporádica, acuden a consultar la información que estas páginas le proporcionan. Nos seguiremos viendo.





