
Agujero, solución de Magendie. Ley de Bell-Magendie

François Magendie (1783-1855)
Como señala Ackerknecht, mientras en algunas áreas
de la ciencia Francia florecía, en lo que se refiere a la medicina,
estaba muy por detrás de Alemania. No es que sus médicos no
estuvieran al tanto de los adelantos de sus vecinos, sino que, presos de un
chovinismo estrecho, prefirieron apostar por el pragmatismo, la clínica
y el conservadurismo.
En el periodo romántico destacó, sin embargo, un médico
cuya importancia es declarada por todos los historiadores de la medicina,
pero todavía hoy no disponemos de un estudio riguroso de su obra; nos
referimos a François Magendie. Su actividad se sitúa en el origen
de la fisiología experimental, la patología experimental y la
farmacología experimental modernas. En su país, no obstante,
su carrera científica fue lenta y difícil. Llegó a ser
profesor del Collége de France a la edad de 47 años.
Su labor la reconocieron antes los alemanes y los americanos que sus compatriotas.
En su tierra fue valorado más por sus aportaciones en terapéutica
y como médico de los hospitales, lo que demuestra el poco interés
que tenían los clínicos por la aplicación del laboratorio
a la medicina.
François Magendie nació el 15 de octubre de 1783 en Burdeos.
Sus padres fueron Antoine Magendie, cirujano, y Marie de Peray-Delaunay. Tuvo
un hermano (Jean-Jacques) y ambos fueron educados siguiendo los principios
de Rousseau, ya que su padre fue un republicano convencido.
En plena revolución marcharon a París. Su padre se dedicó
más a la política que a la medicina. Su madre murió en
1792. Cuando Magendie contaba con diez años, todavía no sabía
leer ni escribir. A petición propia ingresó en una escuela primaria
donde muy pronto destacó como buen estudiante; le concedieron un premio
por un trabajo sobre los “Derechos del hombre”.
A los dieciséis años trabajó de aprendiz en el Hôtel-Dieu
con Alexis Boyer (1757-1833), segundo cirujano de la Charité y profesor
de cirugía clínica en la École de Santé. Éste
nombró a Magendie su prosector y obtuvo el nombramiento de interno
de los hospitales de París tras el examen que se celebró el
7 de floreal del año XI (1803). Pasó al Hospital Sain-Louis
y en febrero de 1804 fue trasnferido a los “Venériéns”.
A consecuencia de la Revolución hubo en esta época muchos cambios
y se promulgaron gran cantidad de normativas que afectaron también
a la enseñanza y ejercicio de la medicina. Por ejemplo, muchos médicos
tuvieron que realizar nuevos exámenes para poder seguir ejerciendo.
Consciente de la importancia del conocimiento de lenguas clásicas siguió
cursos de latín y griego. En 1808 obtuvo el grado de médico
tras realizar un examen práctico. Trabajó como ayudante de anatomía
en la École de Médecine impartiendo cursos de anatomía
y fisiología. El 24 de marzo del mismo año presentó su
tesis de doctorado que llevaba por título Essai sur les usages de
voile du palais, avec quelques propositions sur la fracture du cartilage des
côtes. De su interés por la morfología, hay una estructura
anatómica que lleva su nombre: Agujero de Magendie, u orificio que
comunica el IV ventrículo con el espacio subaracnoideo.
En 1809 apareció la primera publicación de Magendie: "Quelques
idées générales sur les phénomenes particuliers
aux corps vivants", que apareció en el Bulletin des sciences
médicales de la Société médicale d’Emulation,
sociedad que tuvo entre sus iniciadores a Xavier Bichat. En este artículo
ataca la teoría de las “propiedades vitales” y denuncia
el insatisfactorio estado en el que se encontraba la fisiología francesa.
Publicó después diversos trabajos relativos a los órganos
de absorción de los mamíferos, la acción de algunos vegetales
sobre la médula espinal, el funcionamiento pulmonar, el vómito,
el papel de la epiglotis en la deglución, y el funcionamiento del esófago,
entre otros.
En 1809 Magendie presentó a la Académie des Sciences y a la Société Philomatique los resultados de su primer trabajo experimental que realizó con el botánico y médico Alire Raffeneau-Delille (1778-1850): Examen des effts de l’upas antiar et de plusieurs substances émétiques, Séance du 13 novembre 1809. Se trataba de una serie de experimentos ingeniosos realizados con animales; trataban de analizar la acción tóxica de varias drogas de origen vegetal. Estos experimentos pueden situarse en el comienzo del cambio que denominamos “de la materia médica a la farmacología experimental”. Magendie sostuvo que la acción tóxica o terapéutica de las drogas naturales depende de las sustancias químicas que contienen, y debe ser posible obtenerlas en estado puro. Desde 1809 sospechó la existencia de la estricnina, aislada más adelante por Pierre Josep Pelletier (1788-1842) en 1819. En 1817, en colaboración con este farmacéutico, Magendie descubrió la emetina, principio activo de la ipecacuana.
En 1811 Magendie fue designado profesor de anatomía en la Faculté de Médecine de París, disciplina que enseñó, al igual que cirugía,durante tres años. Exhibió una habilidad inusual durante sus operaciones en el École Pratique. Mientras tanto, su caracter fuerte le llevó a chocar con el profesor de anatomía, François Chaussier (1746-1828). Por otro lado, Guillaume Dupuytren, viendo en Magendie un posible rival, puso todo tipo de pegas y cortapisas para dificultar su carrera en la Facultad. En 1813 Magendie dimitió de su puesto y abrió una consulta como médico a la vez que organizaba un curso privado de fisiología.
En 1816 la muerte del cirujano Jacques Tenon (1724-1816) supuso una vacante en la Academia de Ciencias, pero fue elegido Constant André Dumeril (1774-1860) para cubrirla; Magendie tuvo que esperar. Entre ese año y el siguiente (1816-1817) aprecieron los dos volúmenes de Précis élémentaire de physiologie. Según Olmsted este texto estableció un nuevo estilo en los manuales llamando la atención de los estudiantes de medicina hacia el experimento como una nueva fuente de conocimiento.
En este texto, que tradujeron al castellano R. Frau y J. Frías en 1828, hace estas consideraciones que reflejan muy bien las ideas de Magendie:
Las ciencias naturales han tenido, igualmente que
la historia, sus tiempos. La astronomía ha empezado por la astrología
la química hace poco no era más que un conjunto pomposo
de sistemas absurdos, y la fisiología un largo y fastidioso romance;
la medicina, un cúmulo de preocupaciones hijas de la ignorancia
y del temor de la muerte, etcétera extraña condición
del espíritu humano, que al parecer tiene necesidad de luchar
con los errores para llegar al descubrimiento de la verdad.
|
Aunque conocido como fisiólogo, Magendie no descuidó la práctica clínica. Sin embargo, no tuvo plaza durante mucho tiempo. Esto le acarreaba problemas; se quejaba, por ejemplo, de no poder realizar ensayos clínicos con los nuevos medicamentos. En 1818, tras realizar un examen, pasó a formar parte del Bureau Central des Hôpitaux Parisiens, pero el puesto no llegó hasta 1826 cuano fue nombrado adjunto en la Salpêtrière. Durante este periodo recibió el apoyo de su amigo Henri-Marie Husson (1772-1853) para observar los resultados de los tratamientos con las nuevas sustancias y dar un curso clínico en el Hôtel-Dieu. En 1818 también luchó por la “cátedra” de anatomía y fisiología de la Facultad, pero en esta ocasión la ganó Beclard.
Ese año, en 1818, publicó un estudio clínico
sobre los cálculos, el mal de piedra, y su tratamiento, y en 1821,
apareció el Formulaire pour la préparation et l'emploi de
nouveaux médicamens... en el que se trata, según el autor,
de la acción y preparación de un gran número de drogas
que en ese momento eran nuevas, algunas consideradas como venenos. Entre estas
figuran la estricnina, la morfina, el opio, el ácido prúsico,
el aceite de croton, y el cianuro de potasio, la narcotina, la narceína,
la codeína, la veratrina, la quinina y la cinconina, entre otras. Este
texto se reeditó varias veces y en varios idiomas. Al castellano fue
vertido en 1827 por José Luis Casaseca.
El plan de descripción de cada sustancia es el siguiente: noticia sobre
el descubimiento de la sustancia, método de preparación, acción
sobre los animales y el hombre a dosis diferentes, usos terapéuticos
con información sobre dosis, administración y opiniones de médicos
que la han empleado. Deja claro que la acción es la misma para el hombre
y para los animales, acabando con la creencia contraria que existía
entonces. Este libro supuso un hito en la historia de la farmacología
experimental. Constituye un claro ejemplo de que en esta época los
médicos disponían de un repertorio de sustancias químicas
puras, de composición conocida con las que podían experimentar
desde el punto de vista cuantitativo.
De este texto extraemos estos significativos párrafos:
"No obstante la oposición de los médicos
del siglo décimo séptimo; y la famosa sentencia del parlamento
que proscribió el emético, a pesar de los chistosos sarcarmos
de Guy-Patin, la utilidad de las preparaciones antimoniales ha sido
reconocida mucho tiempo hace, y felizmente por esta vez la preocupación
se ha sometido a la experiencia. |
Sin embargo, Magendie afirma que en la práctica clínica las cosas eran diferentes, ya que, a veces, prefería emplear un simple vaso de leche contra la dispepsia en vez de uno de los productos que analiza en su obra, o salicilina en vez de un alcalaoide contra la fiebre. Tampoco se atrevió a usar el ácido prúsico contra la tos. Se puede decir que popularizó el uso de la quinina aún con la fuerte resistencia que ofrecieron muchos médicos de la época. Cayó en la tentación de usar el idodo casi como un remedio universal contra la sífilis, escrófulas, tuberculosis, cáncer y epilepsia. Hay que tener en cuenta que, pese a lo visto, Magandie fue uno de los mayores escépticos de la medicina francesa, como opina Ackerknecht.
Con el nombre de “Solución de Magendie”, se conoce la solución de sulfato de morfina en agua para inyecciones hipodérmicas.
A partir de 1818 impartió durante varios años conferencias sobre anatomía y fisiología en el Real Ateneo. En 1819 fue elegido miembro de la Academia de Medicina y el 19 de noviembre de 1821 fue designado para ocupar la silla que Jean-Nicolas Corvisart (1755-1821) había ocupado en la Academia de Ciencias. En 1829 llegó a ser presidente de la Societé Médicale d’Emulation.
Por entonces Magendie había colaborado ya en revistas como el Journal universel des Sciences Médicales, Nouveau Bulletin de la Societé Philomatique, Annales de Chimie et de Physique, Nouveau Journal de Médecine, entre otras. En junio de 1821 apareció el primer número de su Journal de Physiologie Expérimentale, que después se llamó Journal de Physiologie Expérimentale et Pathologique. Se publicaban cuato números al año que constituían un volumen anual. El primero contenía trece trabajos del propio Magendie. La empresa resultó un éxito económico destinando los beneficios a mejorar la edición. Parece que personalmente comprobaba los experimentos reseñados en los artículos que le remitían para su publicación. Publicar en esta revista era sinónimo de calidad y prestigio.
En el volumen segundo apareció el trabajo de Magendie dedicado a explicar las funciones de las raíces espinales. Destruyendo en perros las raíces anteriores o posteriores descubrió que las primeras eran motoras y las segundas sensitivas. En otro número contaba los resultados al realizar neurotomías de los miembros inferiores con la asociación de estricnina, de tal forma que si se había seccionado la porción motora no se presentaba tetanización.
Algunas de estas experiencias fueron realizadas y publicadas en 1811 por el británico Charles Bell (Idea of a New Anathomy of the Brain, submitted for the observation of his friends), aunque circularon de forma muy restringida. Para éste las raíces ventrales serían responsables del movimiento y de la sensación, y las posteriores se ocuparían del control del crecimiento y de “simpatías” de los miembros. Magendie leyó el trabajo y reconoció que el británico estuvo a punto de demostrar el cometido de las raíces nerviosas. Después de algunas disputas y de que algunos científicos tomaran partido por uno u otro autor, Magendie hizo valer sus derechos. Hoy, sin embargo, se habla de la ley de Bell-Magendie.
En 1822 y 1827 reeditó con notas propias las obras de Bichat Recherches physiologiques sur la vie et la mort y Traité des membranes en géneral et des diverses membranes en particulier.
Durante un viaje a Inglaterra en 1824 Magendie impartió varias demostraciones públicas de su método experimental especialmente la de la sección de los nervios craneales en perros vivos. La crueldad de las mismas provocó una campaña en contra de estas prácticas. Hoy todavía existen grupos con mucha influencia en contra de este tipo de experimentos. En su apoyo hay que decir que en muchos centros se practican experiencias completamente inútiles que implican sufrimiento y muerte de centenares de animales. Este hecho no tuvo ninguna repercusión del lado francés; simplemente, algunos médicos le reprocharon que realizara experimentos con pacientes. Sin embargo, a través de sus publicaciones se observa que nunca eran pruebas peligrosas para sus enfermos.
Mientras estuvo en Inglaterra se produjo una epidemia de cólera que siguió con interés. Al regresar a Francia aparecieron allí los primeros casos. Magendie recomendó que se realizara un tratamiento sintomático, pero se equivocó al afirmar que no se contagiaba igual que lo afirmó de la fiebre amarilla y que no era necesaria la cuarentena: (“..., et comme d’ailleurs l’experiénce apprit que la maladie nouvelle n’etait nullement contagieuse”. Estas ideas tuvieron consecuencias nefastas cuando fue designado director del Comité Asesor de Higiene Pública después de 1848. Sin embargo, Magendie hizo una contribución positiva al estudio de infección: demostró experimentalmente que la saliva de perros rabiosos contenía un principio contagioso. Tampoco fue partidario de la anestesia quirúrgica, como veremos más adelante.
En 1825, con otros autores publicó la Anatomie
des systèmes nervex des animaux à vertebres appliquée
à la physiologie et à la zoologie.
En 1830, obtuvo la dirección de un departamento hospitalario, exactamente
la sala de mujeres del Hôtel-Dieu. Ese mismo año contrajo matrimonio
con Henriette Bastienne de Puisaye. Adquirió una propiedad en Sannois,
Seine-et-Oise, donde se retiró cuando se acercaba la vejez, especialmente
a partir de 1845 cuando dejó el Hôtel-Dieu.
En 1831 concluyó la publicación del Journal de Physiologie
Expérimentale, pero cuatro años más tarde apareció
Comptes Rendus Hebdomadaires des Séances de l’Académie
des Sciences, donde Magendie también participó de forma
activa.
Desde el 4 de abril de 1831 substituyó a José
Claude Anthelme Récamier (1774-1852) en la “cátedra”
de medicina del Collège de France. Allí cambió
muchas cosas; sustituyó la enseñanza teórica consistente
en la exposición de doctrinas médicas por demostraciones públicas
del método experimental; en vez de enseñar medicina clínica
como se desarrollaba junto a la cama del enfermo, se concentró en la
presentación de los resultados sobre fisiología y patología
que había obtenido en sus experimentos con animales.
Hacia 1836 la Academia designó a Magendie para la comisión que
iba a estudiar el tratamiento del muermo de los caballos. Se la conoce con
el nombre de “Comisión Hipiátrica”. Funcionó
durante muchos años con ciertos cambios durante los cuales aparecieron
cuatro volúmenes de Memorias en los que Magendie y Rayer hicieron
valiosas contribuciones en fisiología experimental. También
formó parte de otras comisiones, como la denominada “Comisión
de la gelatina” que determinó que con la gelatina extraída
de los huesos no se podía alimentar durante mucho tiempo a una persona
y no podía sustituir a la carne en la alimentación.
Entre abril de 1836 y abril de 1838 fueron apareciendo a razón de un volumen por curso, sus lecciones del Collège de France. En 1842 fueron reeditadas con el título Fenómenos físicos de la vida, lo que indica cierta rebelión frente al vitalismo de Bichat.
En 1851 y 1852 impartió todavía lecciones en el Colegio de Francia, que fueron publicadas en 1852 por Fauconneau-Dufresne. Fue su último curso y el gobirno le concedió la Legión de Honor. Un mes más tarde España lo nombró Caballero de la Real Orden de Carlos III. Poco a poco su discípulo Calude Bernard fue sustituyendo en todos los ámbitos a su maestro.
Ya en su época se conocía y hablaba del mal carácter que tenía Magendie. Algún científico llegó a decir que se creía “dueño de la fisiología”; lo cierto es que en vida se creyó merecedor de premios y distinciones. Con el paso de los años se volvió más conservador. Este hecho se hizo patente en su obcecación de no aceptar la anestesia, lo que le llevó a rozar el ridículo. Las primeras noticias del uso del éter en Estados Unidos y Gran Bretaña llegaron a Francia en 1847. No asistió a la sesión de la Academia donde se informaba del tema ni escuchó los informes de Velpeau y Roux al respecto. Para él el asunto era más propio del público amante de lo milagroso e imposible que de los científicos. Los cirujanos comenzaron a utilizar con éxito la anestesia mientras Magendie sostenía que el dolor era necesario para evitar que el cirujano fuera demasiado lejos; era el motor de la vida. De esta forma transcurrieron varias sesiones de la Academia en las que se abordó el tema.
A pesar de esta actitud las contribuciones de Magendie a la fisiología, farmacología y toxicología no admiten disputa. Entre éstas la observación permanente y renovada de la secreción de moco en la mucosa gástrica o del goteo continuo de bilis desde el ductus choleducus, la detención de los movimientos peristálticos del esófago tras la sección del vago; la explicación de porqué el alimento no vuelve al esófago desde el estómago. Estudió la alimentación parcial a base de hidratos de carbono, grasas y dextrinas. Observó la velocidad de circulación del quilo. Seccionó muchos nervios para ver los fenómenos deficitarios a que daban lugar. Observó el flujo pulsátil de la sangre en las arterias inmediatas al corazón y trabajó también en las modificaciones de la tensión arterial. Éste es sólo un pequeño repertorio de sus muchas contribuciones.
Murió de una afección cardíaca en su casa de Sannois el 7 de octubre de 1855.
©José L. Fresquet, Instituto de Historia de la
Ciencia y Documentación (CSIC-Universidad de Valencia), España,
2004.
Bibliografía
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Expériences pour servir á l’histoire de la transpiration pulmonaire. Nouv. Bull. D. L. Soc. Philoma. Paris, 1811 : 2, 253-254.
Mémoire sur le vomissement, lu á l’Institut le 1. Mars 1813, suivi d'un rapport Par MM. Cuvier, Humboldt, Pinel et Percy. Chez Crochard, Libraire. Paris, 1813.
Mémoire sur les images qui se formen au fond d’oeil et sur un moyen tres simple de les apercervoir, París, 1813.
De l'influence de l’émétique sur l’homme et les animaux, mémoire lu á la premiére classe de l’Institut de France, le 23 août 1813, et suivi du raport fait a la classe par MM. Cuvier, de Humboldt, Pinel et Percy, Chez Crochard, Libraire. París, 1813.
Mémoire sur l’usage de l'épiglotte dans la deglutition, présenté á la primière classe de l’Institut le 22 mars 1813, suivi de rapport fait à la classe para MM. Pinel et Percy. París, 1813.
Memoire sur l'oesophage, lu á l’Institut de France, le 11 octobre 1813. París, 1813.
Précis élémentaire de physiologie. 2 vols. Paris, Chez Méquignon-Marvis, 1816, 1817.
Mémoire sur la deglutition de l'air atmosphérique, París, 1816.
Mémoire,. sur les propriétes nutritives des substances qui ne contiennent pas d'azote. París, 1816. J. de méd. d’Leroux. 1817: 38, 306.
Note sur les gaz intestinaux de l’homme. Annales de chimie et de physique, 1816: 11, 292-296.
___ Con Pelletier Recherches chimiques et physiologiques sur l'ipécacuanha, mémoire lu á l'Academie des Sciences, le 25 février 1817 Journal Universel des Sciences médicales, 1817: 4, 322-346.
Mémoire sur l’action des arteres dans la circülation, lu a l'Académie des Sciences en 1817. J. de physiol. Expér. 1821: 1, 102-115.
Recherches physiologiques et médicales sur les causes, les symptómes et le traitement de la gravelle, avec quelques remarques sur la conduite et le régime que doivent suivre les personnes auxauelles on a extrait des calculs de la vessie. 2. Ed. revue et augmentée, in 8.0, avee 1 planche. París, 1828 (La primera edición es de 1818).
Note sur l’emploi de quelques sels de morphine comme médicament. Nouv. J. de Méd., 1818: 1, 23-28.
Reflexions sur une mémoire de M. Portl, relatif au vomissement. Nouv. J. de Méd. 1818: 1, 329-335.
Recherches physiologiqués et cliniques sur l’emploi de l’acide prussique ou hydro cyanique dans le traitement des maladies de poitrine, et particuliérment dans celui de la phthisie pulmonaire. Présentées á l'Académie des Sciences le 17 novembre 1817. París, 1819.
Mémoire sur les vaisseaux lymphatiques des oiseaux. J. de physiol. expér., 1821: 1, 47-53.
Note sur les effets de la strychnine sur les animaux. Annales de chimie et de physique, 1819: 10, 171-177.
Formulaire pour la préparation et l'emploi de nouveaux médicamens, Paris, 1821.
Formulaire pour la préparation et l’emploi de plusieurs nouveaux médicaments tels que la M.orphine, la Codéine, l’acide Prussique, la Strychnine, la Vératrine, l’Ether hydrocianique, le Sulfate de Quinine; la Cinchonine, l’Emétina, la Salicine, le Brôme, l’Iode, l’Iodure de Mercure, le Cyanure de Potassiu, l’Huile de Croton tiglium, les Sels d'Or, les Sels de Platine, le Chlore, les Chlorures de Chaux et de Soude, les Bi Carbonates Alcalins, la Grenadine, le Phosphore, l’acide Lactique, l’Huile volatile de Moutarde, etc., etc. Neuviéme édition. C'hez Méquignon-Marvis Pére et Fils, Libraires-edíteur. París, 1836 (Novena edición, copia de la octava que se destruyó en un incendio).
Mémoire sur le mécanisme de l’absorption chez les animaux á sang rouge et chaud, lu á l’Académie des Sciences en octubre 1820 J. de Physiol. expér., 1821: 1, 1-17.
Sur la narcotine ou matiére de Dérosne Ibid., J. de Physiol. expér., 1821: 1, 34-36.
Sur un mouvement de la moelle épiniére isochrone á la respiration. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 200-203.
Note sur l’introduction des liquides visqueux dans mes organes de la circulation et sur la formation du foie gras des oiseaux. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 37-40.
Expériences sur la rage. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 40-46.
Mémoire sur la structure du poumon de l’homme, sur les modifications qu'eprouve cette structure dans les divers áges, et sur la premiére origine de la phthisie pulmonaire. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 78-97.
Considérations générales sur la circulaíion du sang. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 97-101.
De l’influence des mouvements de la poitrine et des efforts sur la circulation du Sang. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 132-143.
Sur l’entrée accidentelle de l’air dans les veines, sur la mort subite, qui en est l’effet; sur les moyens de prévenir cet accident et d'y remédier. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 190-296.
Sur les organes qui tendent ou relachent la membrane du tynpan et la chaine des osselets de l'ouïe, dans l’homme et les animaux mammiféres. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 341-347.
Anatomie d'un chien cyelope et astome. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 374-379.
Fiévre intermittente pernicieuse, guérie par une faible dose de sulfate de quinine. J. de Physiol. expér., 1821: 1, 393-395.
Recherches physiologiques sur la vie et la mort. Cinquiéme édition, revue et augmentée de notes pour le deuxiéme fois par.., París, Béchet Jeune Gabon Libraires, 1829 (la primera edición con notas es de 1822).
Histoire d'une maladie singuliére du systéme nerveux. J. de Physiol. expér., 1822: 2, 99-104.
Mémoire sur plusieurs organes propres aux oiseaux et aux reptiles. J. de Physiol. expér., 1822: 2, 184-190.
Note sur l’anatomie de la lamproie». J. de Physiol. expér., 1822: 2, 224-231.
Expériences sur les fonctions des racines des nerfs rachidiens. J. de Physiol. expér., 1822: 2, 276-279.
Expériences sur les fonctions des nerfs qui naissent de la moelle épiniére. J. de Physiol. expér., 1822: 2, 366-371.
Mémoire sur quelques découvertes récentes relatives aux fonctions du systéme nerveux, lu á la séance de l'Academie des Sciences, le 2 juin 1823, París, 1823.
___ Con M. Dumeril. Rapport á l’Académie royale des Sciences, relatif aux planches anatomiques du corps humain, par Antommarchi Revue encyclopédique, 53eme cahier, vol. XXVIII, mai 1823.
Remarques sur une fiévre muqueuse et adynamique observée par P. L. Dupré, avec quelques expériences sur les effets des substances en putréfaction, J. de Physiol. expér., 1823: 3, 81-88.
Note sur le siége du mouvement et du sentiment dans la moelle épiniére. J. de Physiol. expér., 1823: 3, 153-157.
Remarques sur la destruction d'une grande partie de la moelle épiniére, observée par Rullier. J. de Physiol. expér., 1823: 3, 186-191.
Note sur les fonctions des corps striés et des tubercules quadrijumeaux. J. de Physiol. expér., 1823: 3, 376-381.
Histoire d'un hydrophobe traité á Hôtel Dieu de Paris, au moyen de l’injection de l'eau dans les veines. J. de Physiol. expér., 1823: 3, 382-392.
Le nerf olfatif est il l’organe de l'odorat? Expériences sur cette question. J. de Physiol. expér., 1824: 4, 169-176.
De l'influence de la cinquiéme paire de nerfs sur la nutrition et les fonctions de 1'oeil. J. de Physiol. expér., 1824: 4, 176 182 y 302-315.
Mérnoire sur les fonctions de quelques parties du systéme nerveux. J. de Physiol. expér., 1824: 4, 399-407.
__ Con A. Demoulins. Anatomie des systèmes nerveux des animaux a vertèbres, appliquée á la physiologie et à la zoologie, par A. Demoulins. Ouvrage dont la partie physiologique est faite conjointment avec Fr. Magendie. 2 vols, París, 1825.
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Sur I'insensibilité de la rétine de l'homme. J. de Physiol. expér., 1825: 5, 37-45.
Histoire d'un sourd muet guéri de son infirmité á l'age de neuf ans. . J. de Physiol. expér., 1825: 5, 223-231.
Notice sur l'hereuse application du galvanisme aux nerfs de I'oeil, lu á l'Académie des Sciences le 19, juillet 1925, Archives générales de Médicine, 1826: 11.
Sur 1'emplói du galvanisme dans le traitement de l'amaurose, mémoire lu á l'Académie des Sciences le 9 juin 1826, Bulletin des Sciences Médicales, 1826: 9, 16,1-162.
Sur un noúveau traitment de l'amaurose», J. de Physiol. expér., 1826: 6, 156-161.
Note sur deux nouvelles espèces de gravelle. J. de Physiol. expér., 1826: 6, 297-302. 1
__ Con varios autores. Traité des membranes en général et des diverses membranes en particulier, nouvelle édition, revue et augmentée de notes par...Paris, 1827.
Extrait de la dissertation de Cotugno, "De Ischiade Nervosa" contenue dans le "Thessaurus Dissertationum" de Sandifort; avec quelques réf1exions. J. de Physiol. expér., 182:7, 83-90.
Ligature de l'artére carotide primitive. J. de Physiol. expér., 1827:7, 180-184.
Mémoire physiologique sur le cerveau», J. de Physiol. expér., 1828:8, 211-228.
La vue peut elle être conservée malgre la destruction des nerfs optiques? J. de Physiol. expér., 1828:8, 27-34.
Ulcérations anciennes de la langue et du pharynx guéries par l’hydriodate de potasse. J. de Physiol. expér., 1828:8, 34-40.
Rapport fait á l’Académie des Sciences sur un mémoire, de M. Leroy-d’Etiolles, relatif a l’insufflation du poumon, considérée com une moyen de secours a donner aux personess noyées ou asphyxiées. J. de Physiol expér., 1829: 9, 97-112.
Rapport fait á son excellence M. de Vatisesnil, Ministre de l’Instruction Publique, sur une méthode dite statilégie, proposée par M. Laffore, pour enseigner á lire en peu de leçons, au nom d'une commission composée de MM. de Cardaillac, professeur de philosophie; Letronne, inspecteur général des étúdes; et Magendie membre de l’Academie des Sciences, rapporteur.J. de Physiol expér., 1829: 9, 364-381.
Rapport á l'Académie des Sciences sur le mémoire de M. L. F. Emman. Rousseau «De l’emploi des feuilles de houx (flex aquifoliuril) dans les fiévres intermittentes. París, 1831.
__ Con Dumeril. Rapport avec C. Dumeril sur les maladies scrofuleuses traitées á l’hôpital Saint Louis, par M. Lugol». Séance du 3 janvier 1831 Académie Royale des Sciences. Archives générales de médecine, 1831: 25, 283-284.
Cholérá morbus de Sunderland. Revue Médicale Française et Etrangére, 1832: 1, 136-138.
Leçons sur le choléra morbus, faites au Collége de France, revues par le professeur, recueillies et publiées avec son autorisation, par Eugene Cadres et Hyppolite Prévost. París, 1832.
Rapport fait á l'Académie Royale des Sciences par M. le Professeur Magendie, sur l’ouvrage du Dr. A. Legrand, París, 1832.
Mémoire sur l’origine des bruits normaux du coeur. París, 1834.
Action exercée sur les animaux et sur l’homme malade par le nitrosulfate d'ammoniaque. Compt. rend. Acad. Se., 1835: 1, 80-81.
__Con Hauman, Cattoir... Leçons sur les phénomènes physiques de la vie. 4 vols., Bruselles, Société belge de librairie, 1837-1839. (La primera edición francesa del Vol I es de 1835 (París). Fueron recogidas y publicadas por C. James. El Volumen IV lleva el subtítulo de Leçons sur le sang, et les alterations de ce liquide dans les maladies graves).
Communications relatives à une guérison obtenue par des courants électriques portés directement sur la corde du tympan; restitution des sens du goút et de l'ouie abolis para suite d'une commotion cérébrale. Déductions tirées de ce fait quant á l'origine du nerf du tympan. Compt. rend. Acad. Se., 1836: 2, 447-449.
Note sur le traitement de certaines affections nerveuses par l'électropuncture des nerfs. Compt. rend. Acad. Se., 1837:5, 855-856.
Leçons sur les fonctions et les maladies du systéme nerveux, professées au Collége de France. Recueillies et publiées Dar C'. James. París, 1841, (París, 1939 la primera edición)
Résultats de quelques nouvelles expériences sur les nerfs sensitifs et sur les nerfs moeturs. Compt. rend. Acad. Se., 1839: 8, 787-788 y 865-866.
Quelques nouvelles expériences sur les fonctions de systéme nerveux. Compt. rend. Acad. Se., 1839: 8, 865-867.
Note sur la paralysie et sur la névralgie du visage. Compt. rend. Acad. Se., 1839: 8, 951-953.
Tableau contenant les résultats de recherches sur les variations des proportions de quelques uns des éléments du sang dans certaines maladies. Compt. rend. Acad. Se., 1841: 11, 161.
Rapport fait á l'Académie des Sciences au nom de la Commission dite de la gélatine. Compt. rend. Acad. Se., 1841: 13, 237-295.
Recherches physiologiques et cliniques sur le liquide céphaloraquidien ou cérébro spinal, París, 1842.
Communication relative á un cas de cow pox et á l’inoculation de la matiére des pustules sur plusieurs enfants. Compt. rend. Acad. Se., 1844: 18, 986-993.
Étude comparative de la salive parotidienne et de la salive mixte du cheval, sous le rapport de leur composition chemique et de leur action sur les aliments». Compt. rend. Acad. Se., 1845: 21, 902-905.
Note sur la présence normale du sucre dans le sang Compt. rend. Acad. Se., 1846: 23, 189-193.
Note sur la sensibilité récurrente». Compt. rend. Acad. Se., 1847: 24, 1130-1135.
De l’influence des nerfs rachidiens sur les mouvements du coeur. Compt. rend. Acad. Se., 1847: 25, 875-879 y 926-928.
Leçons faites au Collége de France sur la chaleur animale, rédigées par le Dr. M. Durand-Fardel,. Union Méd., 1850: 4, 183-184; 187-188; 192.
Leçons faites au Collége de France pendant le semestre d’hiver (1851-1852), recueillies et analysées par le Dr. V. A. Fouconneau-Dufresne, París, 1852.
Articles» du Dictionnaire de chirurgie et de médecine pratique Les articles: «Absorption», «Aloées», «Bégaiement», «Gravelle», etc.
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