historia de la medicina - biografías

 
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Karl von Rokitansky (1804-1878)

La llamada "escuela médica vienesa" apenas tuvo relieve a principios del siglo XIX. Sin embargo, la obra de dos hombres como Karl von Rokitansky y Joseph Skoda la sacaron de su postración. En palabras de Virchow, a quien sirvieron de sólida base sus trabajos, Rokitansky era el "Linneo de la anatomía patológica", quizás porque describiendo sus hallazgos macroscópicos con precisión y buscando regularidades pudo llegar a comprender la periodicidad e identidad de una serie de procesos morbosos que ordenó y clasificó en entidades individuales, algunas de las cuales, como veremos, llevan su nombre.

Karl von Rokitansky

Nació Rokitansky en Königgrätz, Bohemia, en 1804. Estudió medicina en las universidades de Praga y Viena finalizándolos en 1828. Fue en Viena donde se inició en las tareas docentes y de investigación en el servicio que entonces dirigía el profesor Johann Wagner. Le sucedió tras su muerte en 1834 y permaneció en su puesto de prosector del Allgemeines Krankenhaus hasta su jubilación, acaecida en 1875. En 1844 fue nombrado también profesor de anatomía patológia en la Universidad de Viena. Al final de su vida académica había realizado unas cien mil necropsias y a su Patologische Institut acudieron los que quierían adquirir una sólida formación. Distingue Laín tres aspectos en la obra de este médico: el metódico, el teorético y el relativo al hallazgo de nuevos hechos. Respecto al primero, Rokitansky llevó a la realidad el programa anatomopatológico que formuló Bichat nada más comenzar el siglo. Según cuenta Wunderlich en su Wien und Paris, recibía el cadáver y la historia clínica; a la vista de los dos elementos se preguntaba ¿cómo se habían formado las lesiones o alteraciones en el cadáver?. Lo que pretendía era ordenar científicamente los hechos, desde el punto de vista anatómico, y utilizarlos en vida para el diagnóstico del enfermo. En 1842 comenzó a redactar su Handbuch der patologischen Anatomie (el volumen II en 1842, en 1844 el volumen III, y en 1846 el volumen I), fiel reflejo de la meta que se había propuesto. En el aspecto teorético la obra de Rokitansky se caracteriza, como señala Laín, en la "atenta consideración genética de la lesión orgánica visible -junto al aspecto de la lesión, su historia- y por la resolución con que trató de hacer de la anatomía patológica una ciencia autónoma atenida a sus propias realidades y a sus conceptos propios". Sin embargo esto no indica que fuera localicista ya que, como se sabe, llegó a formular la "doctrina de las crasis" que tiene un claro trasfondo humoralista. Pensaba que las enfermedades orgánicas con una localización provenían de una discrasia previa general que consistía en una alteración oxidativa de la fibrina y de la albúmina. Para él había tres tipos de fibrina: la inflamatoria, la cruposa y la tuberculosa.; junto a ellas cuatro clases de albúminas: la cancerosa, la tifosa, la exantemática y la tuberculosa. La sangre era para él el elemento omnipresente en todo el organismo. Una alteración del plasma, en especial la fibrina y la albúmina, bajo la forma de oxidación, como hemos visto, distorsionaría el equilibrio total de los humores o líquidos orgánicos. Hemos de señalar que fue Virchow el que falsó esta teoría.

Sus hallazgos particulares fueron numerosos: enseñó a distinguir entre neumonía lobular y lobulillar, describió la atrofia amarilla de hígado y el riñón lardáceo o degeneración amiloidea del riñón, perfeccionó el conocimiento del enfisema pulmonar, los defectos del tabique cardíaco, las proliferaciones conjuntivas en el sistema nervisoso, etc. Fue consciente de la fuerza que iba adquiriendo la disciplina que él ayudó a fundar. En su discurso de jubilación señaló: "Atendiendo a las necesidades urgentes de mi tiempo, yo he estimulado, sobre todo en espíritu, la investigación de la anatomía patológica, dentro del campo de la medicina clínica, alcanzando en suelo alemán una importancia tal, que podría calificarla ante mi auditorio como el verdadero fundamento de una fisiología patológica y como doctrina elemental para la investigación de la naturaleza en el terreno de la medicina".

De los hallazgos de Rokitansky se beneficiaron disciplinas como la oftalmología, ginecología, dermatología y cirugía, pero fue quizás la medicina interna la que adquirió una gran seguridad diagnóstica. Rokitansky fue también médico legista entre 1832 y 1875, participó en la dirección del Ministerio de Instrucción, en el Decanato de su Escuela de Medicina y en el Rectorado.

Hablamos de "tumor de Rokitansky" para referirnos a una especie de hidropesía del folículo de Graaf que forma un quiste pequeño, pediculado, que da al ovario un aspecto de racimo. Por otra parte, la "úlcera de Rokitansky" es también la úlcera de estómago.

José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (Universidad de Valencia-CSIC). Junio, 2001.

Bibliografía

—Firkin, B.G.; Whitworth, B.G. (1996), Dictionary of Medical Eponyms, 2nd ed., London-New York, The Parthenon ed.

—Laín Entralgo, P. (1963), Historia de la Medicina moderna y contemporánea, Barcelona-Madrid, Ed. Científico-médica.

—Lesky, E. (1973), La obra de Rokitanski y su escuela En: Laín, P. (dir.), Historia Universal de la Medicina, Barcelona, Salvat, vol. 6, pp 156-157.

Obras de Rokitansky

Rokitansky, K. Beyträge zur Kenntniss der Rückgrathskrümmungen, und der mit demselben zusammentreffenden Abweichungen des Brustkorbes und Beckens. Med. Jb. österr. Staates, 1839; 19: 41, 195.

Rokitansky, K. Handbuch der pathologischen Anatomie. 3 vols. Wien, Braumüller u. Seidel, 1842-46.

Rokitansky, K. Ueber einige der wichtigsten Krankheiten der Arterien. Denkschr. k. Akad. Wiss. Wien, 1852; 4: 1-72.

Rokitansky, K. Die Defecte der Scheidewände der Herzens. Wien, W. Braumüller, 1875.