
¡Ya
se fue el cólera! Dibujo alegórico de Riudavets, publicado
por La Ilustración Española y Americana
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El
final de la epidemia
El 20 de septiembre de 1885, dos semanas después de fallecer
el último colérico en la ciudad de Valencia, se cantó
un solemne Te-deum para celebrar el final de la epidemia.
Esta fue la última epidemia grave que padeció Valencia,
España y Europa, la última de las pertenecientes al llamado
periodo epidemiológico de las enfermedades infectocontagiosas agudas.
El desarrollo de la microbiología, de la terapéutica y de
la medicina en general, la mejora del alcantarillado, la mejora de la
alimentación y de los hábitos higiénicos de la población,
pusieron importante freno a este tipo de enfermedades en el mundo occidental.
A partir de aquí las enfermedades infectocontagiosas crónicas
como la tuberculosis, la sífilis, la difteria, etc., empezaron
a tener mayor protagonismo.
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