|
Jaime
Ferrán Clúa

|
Fotografía
de la época, del Hospital de Pharo (Marsella). Biblioteca
y Museo Historicomédicos.Valencia.
|
|
|
Sus compañeros Corominas y Monserrat, en cambio, se dedicaron a
asistir a tertulias de café y a hacer vida social.
Como es lógico, las relaciones entre los cuatro no podían
ser peores. Hubo un gran distanciamiento entre ellos; incluso regresaron
a Barcelona por separado.
Curiosamente, cuando pasaron la frontera, fueron retenidos ocho días
en Port Bou por llevar muestras de gérmenes de la enfermedad. Tuvo
que recurrir al engaño, escondiendo tales muestras en sus calcetines,
para poder continuar el viaje.
|