Selección de técnicas e instrumentos para la recogida de datos


La selección de estas técnicas e instrumentos debe estar estrechamente vinculada con los propósitos que se persiguen y con las hipótesis sujetas a comprobación. No es lo mismo tratar de estudiar de forma intensa las prácticas populares sobre salud y enfermedad en toda su extensión a través de una familia, por ejemplo, que centrar el tema en dos o tres cuestiones concretas sobre estas prácticas utilizando una muestra amplia de población.

Más tarde se seleccionan las técnicas adecuadas y los instrumentos que permitan recolectar información válida y fiable para obtener un conocimiento satisfactorio y completo del fenómeno que se investiga.

La información que se maneja a partir de ahora es de tipo primario, es decir, aquélla que el investigador obtiene directamente mediante encuestas, cuestionarios, observación, etc. La que se obtiene de la lectura de todos los textos seleccionados, tal como hemos dicho atrás, se llama "secundaria". Como a lo largo de la realización del trabajo se siguen consultando libros, enciclopedias, artículos de revista y de prensa, etc. conviene distinguir bien los dos tipos de información para no mezclarlas. Esto mismo debe tenerse en cuenta en la elaboración y redacción del informe o estudio final. A la hora de hacer balance o de formular conclusiones, de comparar nuestros resultados con los obtenidos por otros, entonces podemos utilizar de forma adecuada los dos tipos de información.

Antes de seguir adelante es conveniente recordar aquí algunos conceptos. Podemos referirnos al método como la manera de alcanzar un objetivo. El método científico es el que se sigue en la investigación. Comprende los procedimientos empleados para descubrir las formas de existencia de los procesos del universo, para desentrañar sus conexiones internas y externas, para generalizar y profundizar los conocimientos y para demostrarlos rigurosamente. No se presenta de una forma única; hay diferentes maneras de abordar o enfocar un problema, de proceder para recopilar la información, de analizarla y de presentarla. Todas estas formas están guiadas por una serie de preceptos que permiten considerar los resultados obtenidos como científicos.

La técnica es un conjunto de reglas y operaciones para el manejo de los instrumentos que auxilia al individuo en la aplicación de los métodos. Una vez seleccionadas las técnicas se procede a la elaboración de los instrumentos para recopilar la información. Esto se ve más claramente en un ejemplo:

¿Qué se investiga?
Uso popular de plantas medicinales
Método: ¿Cómo?
Mediante un muestreo selectivo de informantes clave, de acuerdo con el método científico aplicado a las ciencias sociales
Técnicas: ¿A través de qué?
Entrevista estructurada
Instrumentos: ¿Con qué?
Guías de entrevista, cuestionarios, grabadora, cámara fotográfica, etc

Un elemento de gran importancia cuando se diseña el trabajo es la determinación de la población o del grupo en el que se realizará el estudio. Habitualmente se habla de universo y de muestra. El primero es el conjunto de individuos y de objetos de los que se desea conocer algo en una investigación, o dicho de otra forma, la totalidad de individuos o elementos en los cuales puede presentarse determinada característica susceptible de ser estudiada. Hay veces que no es posible estudiarlo completamente y entonces se recurre a una parte del mismo; es lo que llamamos muestra.

El estudio de muestras tiene muchas ventajas; entre ellas está la de ganar tiempo, ahorrar costes, profundizar y controlar mejor las variables, etc. Éstas no se seleccionan de forma arbitraria ya que tienen que ser representativas de la población, es decir, deben reunir las características principales de ésta en relación con la variable o condición particular que se pretende estudiar. El tamaño debe ser proporcional al tamaño del universo.

En general se considera que cuando los fenómenos que se estudian son homogéneos se requiere una muestra pequeña, y cuando es mayor su variabilidad, se necesita una muestra más grande. También debemos tener en cuenta que lo importante no es el porcentaje de la población que conforme la muestra, sino el tamaño de ésta. En una población de 100 individuos se suele tomar una muestra de 30 (el 30%). Si la población fuera de 50.000 individuos el 30% representaría una muestra de 15.000, el 10%, una de 5.000, y el 1%, una de 500 casos o elementos. Esta última situación es la adecuada en determinados tipos de investigación.

El muestreo es, pues, un procedimiento para que al escoger un grupo pequeño de una población podamos tener un grado de probabilidad de que efectivamente posee las características del universo y de la población que se estudia. También puede hablarse de muestras no probabilísticas. En cualquier libro especializado se encuentra información sobre el muestreo probabilístico o aleatorio, el aleatorio simple, muestreo sistemático, muestreo por conglomerado, etc.
Antes hemos estado hablando del trabajo de campo. Veamos ahora con algo más de detenimiento las técnicas más empleadas.