Las notas de campo

El investigador debe tomar notas de todo, tanto de una conversación telefónica, como de encuentros ocasionales, como de largas entrevistas. Estas notas nos proporcionan los datos que después analizaremos. Es necesario esforzarse en redactarlas de la forma más amplia y completa que sea posible. La experiencia acumulada año tras año nos demuestra que en este punto los trabajos difieren unos de otros. Hay estudiantes que han sacado mucho partido a sus entrevistados y han sido capaces de exprimirlos al máximo obteniendo numerosos y valiosos datos. En cambio, otros han despreciado mucha de la información proporcionada y, a pesar de haber realizado más entrevistas, han recogido un material insuficiente y escaso.

Las notas de campo deben incluir descripciones de personas, acontecimientos y conversaciones, así como acciones, sentimientos, intuiciones, etc. Básicamente podemos decir que contienen lo que se nos está diciendo y aquéllo que estamos captando. Una buena regla que debemos tener en cuenta dice que si no está escrito, no sucedió nunca. Veamos a continuación algunas recomendaciones:

  • Se deben tomar las notas tan pronto como resulte posible, después de la observación y entrevista. Cuanto más tiempo transcurre más será lo que se olvide. Lo mismo vale para el caso en el que se hayan tomado notas durante la entrevista. Hay que desarrollarlas, completarlas y redactarlas. Debemos tener en cuenta que la toma de notas puede recordar a la gente que está bajo una vigilancia constante.
  • Se debe prestar atención. Ser observador.
  • Pueden buscarse palabras clave en las observaciones de la gente, que nos permitan después reconstruir los significados.
  • Puede seguirse la misma secuencia que empleamos en la entrevista. Es conveniente utilizar frases de transición para terminar con un tema y pasar al siguiente. Por ejemplo: , le parece que sigamos con.... Estas expresiones de descanso ayudan también a ubicar psicológicamente al entrevistado. De la misma forma han de hacerse comentarios que ayuden a mantener la comunicación. Hay que manifestar al interrogado que interesa y se da importancia a lo que él dice, sin expresar aprobación o desaprobación, como hemos dicho.
  • Pueden reproducirse mentalmente las observaciones y escenas.
  • Debe dibujarse un diagrama del escenario y trazar los movimientos. Nos ayudará a recordar quién hizo cada cosa.
  • A veces se utilizan herramientas para la recogida de datos, como las grabadoras. Hay que tener en cuenta que éstas no sustituyen a las notas y que no deben utilizarse si no se conocen los efectos que pueden tener sobre las personas que estamos entrevistando. Si no constituyen un grave problema pueden utilizarse todo el tiempo o se pueden parar si el entrevistado lo solicita porque va a emitir un juicio que no quiere que quede registrado en la cinta. Pueden grabarse cintas con registros de sonidos emocionales, de rezos, ruidos de ambiente, etc.
    Otra forma de registrar notas es la cámara de vídeo o la cámara fotográfica. Las imágenes nos pueden ayudar a recordar multitud de detalles que se nos habían olvidado o sobre los que es difícil tomar notas. Las fotografías pueden formar parte del material complementario que incluyamos en nuestro trabajo. Por otra parte, una de las funciones más importantes de algunas fotografías es que el observador pueda comprobar la distorsión de sus observaciones debido a la experiencia cultural. Pueden ayudar en la fase de redacción del trabajo.
    Si es posible, durante la realización de nuestro estudio pueden recogerse muestras de plantas, de recipientes, de ungüentos, de linimentos, y de todo tipo de objetos relacionados con el estudio y que figurarán en el apartado de apéndice.