
Amalio
Gimeno, Inocente Paulí y Jaume Ferran en el despacho de éste
en Tortosa. (Biblioteca y Museo Historicomédicos. Universitat
de València).
(Derecha)
Amalio Gimeno Cabañas, entonces catedrático de terapéutica
de la Universidad de Valencia
(Biblioteca y Museo Historicomédicos. Universitat de València)
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Amalio
Gimeno y Pascual Garín visitan a Ferran
Gimeno y Garín se dirigieron a Tortosa para visitar a Jaume Ferran,
que entonces estaba trabajando sobre el cólera y en una vacuna
para prevenirlo. En el transcurso de la visita se inocularon con la vacuna
anticolérica que Ferran acababa de experimentar.
Poco después, Gimeno publicó en la revista médica
La Crónica médica, un artículo en el que defendía
el valor profiláctico de la vacuna Ferran. A petición suya
el Instituto Médico Valenciano dirigió una carta de felicitación
al médico catalán.
Amalio Gimeno y Manuel Candela (catedrático de obstetricia) escribieron
a Louis Pasteur preguntándole sobre la conducta a seguir en personas
expuestas al contagio colérico. Pasteur contestó con fecha
19 de septiembre de 1885.
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